
El plumífero se ha convertido en uno de esos imprescindibles
que no pueden faltar en nuestro armario cuando llega el frío.
Se trata de una prenda cómoda, ligera, caliente y muy estilosa pudiendo convertirse en
una de las prendas más especiales de nuestros looks.
Pero…No lo olvides …
NO TODOS LOS PLUMIFEROS SIENTAN IGUAL …
El largo, el volumen, el color, el cuello, el tipo de tejido o la forma del acolchado pueden cambiar por completo cómo vemos nuestra silueta.
Por eso, a la hora de elegirlo, no se trata solo de encontrar un modelo bonito.
Se trata de encontrar el que mejor encaje contigo.
1. Elige el largo pensando en tu silueta
El largo del plumífero es uno de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta.
Si eres bajita o quieres estilizar visualmente la figura, los modelos que terminan alrededor
de la cadera o ligeramente por debajo pueden resultar muy favorecedores.
Si eres alta, puedes permitirte jugar con modelos más largos, incluso por debajo de la rodilla.
Además de resultar muy elegantes, aportan una sensación envolvente y sofisticada.
Y si buscas una prenda especialmente versátil, un largo medio puede ser una estupenda opción:
funciona tanto con pantalón como con vestidos o faldas.

2. El volumen también importa
No todos los acolchados producen el mismo efecto.
Un plumífero muy voluminoso puede aportar protagonismo a la parte superior del cuerpo,
mientras que un modelo más ligero y de líneas limpias puede resultar mucho más estilizador.
Si tienes bastante pecho o quieres equilibrar visualmente tus proporciones,
presta especial atención al tamaño del acolchado y evita que el volumen se concentre justo donde no quieres añadirlo.
En cambio, si tienes una silueta más recta y quieres aportar formas,
un plumífero con algo más de volumen puede ayudarte a crear una figura más proporcionada.
La clave está en buscar equilibrio y buscar una bonita proporción , no en esconder nuestra silueta.
3. ¿Con cinturón o sin cinturón?
Aquí también influye mucho lo que quieras conseguir.
Los modelos entallados o con cinturón marcan la cintura y crean una silueta más definida.
Son especialmente interesantes si te gusta potenciar la feminidad de tus looks.
Los modelos rectos o oversize transmiten una imagen más relajada y contemporánea.
No hay una opción mejor que otra.
La pregunta es: ¿qué imagen quieres proyectar y con qué estilo te sientes más tú?
4. El color puede cambiarlo todo
El color es mucho más importante de lo que pensamos.
Un plumífero es una prenda que suele tener bastante presencia,
por lo que elegir un color que favorezca nuestro rostro puede marcar una gran diferencia.
Los neutros —negro, beige, gris, azul marino o marrón—
son fáciles de combinar y funcionan muy bien como fondo de armario.
Pero también podemos atrevernos con el color.
Un verde, un burdeos, un azul intenso o un tono empolvado
pueden transformar un look sencillo y hacer que el plumífero sea la pieza protagonista.
Y aquí entra en juego algo fundamental:
no todos los colores nos favorecen por igual.
Elegir un tono que armonice con nuestra piel, nuestros ojos y nuestro cabello
puede hacer que nuestro rostro se vea mucho más luminoso.
5. Fíjate en el cuello y la capucha
Son pequeños detalles que tienen un gran efecto.
Un cuello amplio puede aportar volumen y sofisticación,
mientras que un cuello más limpio y sencillo puede resultar más ligero visualmente.
La capucha también modifica la percepción de la parte superior del cuerpo.
Si tiene mucho volumen, tendrá más protagonismo; si es más discreta,
conseguiremos una imagen más estilizada.
Y si además incorpora detalles especiales, como pelo,
el efecto será todavía más llamativo.
6. La calidad del tejido también cuenta
No debemos fijarnos únicamente en el aspecto exterior.
Un buen plumífero debe combinar ligereza, comodidad, abrigo y calidad.
La pluma, el tipo de tejido exterior, el acabado y la confección son aspectos
que influyen tanto en cómo nos protege del frío como en cómo queda la prenda puesta.
Personalmente, cuando selecciono un plumífero para mi tienda, busco que reúna varias cosas:
que sea especial, estiloso,
que siente muy bien, que tenga calidad y, sobre todo,
que sea una prenda que realmente apetezca mucho llevar.
7. Pruébatelo con lo que realmente vas a llevar
Este consejo parece sencillo, pero es fundamental.
Cuando te pruebes un plumífero,
no pienses únicamente en cómo queda con el pantalón que llevas ese día…Piensa en tu armario.
¿Lo llevarás con vaqueros?
¿Con vestidos? ¿Con botas?
¿Con zapatillas?
¿Necesitas que quepa debajo una americana o un jersey grueso?
Pero piensa que normalmente debajo de un Plumífero no necesitas llevar una prenda gruesa ,
El mejor plumífero no es necesariamente el más bonito en la percha.
Es el que funciona contigo y con tu forma de vestir.
Mi consejo: no busques el plumífero perfecto, busca TU PLUMIFERO
Cada mujer tiene una silueta, unos colores que le favorecen, una manera de vestir y una personalidad.Por eso, cuando selecciono los plumíferos para Es Cuestión de Estilo, no buscamos simplemente tener muchos modelos. BUSCAMOS TENER EL PLUMIFERO PERFECTO PARA TI
¿Y tú?
¿YA SABES QUE PLUMIFERO ES EL QUE MEJOR TE SIENTA?
